Comparativa: iPhone X y Note 8 tras más de un mes de uso

El día 3 de noviembre recogí mi iPhone X que había reservado en la tienda. Justo dos semanas más tarde me llegó el Samsung Note 8. Desde entonces, he estado usando ambos terminales a diario de forma intensiva. Cada día llevaba la tarjeta SIM en uno diferente. Siempre han estado juntos encima de mi escritorio, y en varias ocasiones incluso he salido a la calle con los dos móviles en el bolsillo. Después de más de un mes en esta situación, me toca ya realizar un artículo comparativo en que veremos enfrentados seguramente los mejores smartphones del año. Si quieres encontrar información más específica de los móviles iPhone X y Note 8, puedes pasarte por las reviews de cada uno de ellos haciendo click sobre sus nombres.

Cabe destacar que aunque esta sea una comparación entre iPhone X y Note 8, también lleva implícito un enfrentamiento de sus respectivos sistemas operativos, iOS y Android. Como veremos más adelante, la elección de un dispositivo u otro va a depender en gran parte de este hecho.

Diseño del iPhone X y Note 8

El notch de la parte superior del móvil de Apple, ha generado bastante controversia, hay mucha gente que lo ama y mucha otra que lo odia. A mí, sinceramente, me gusta la inclusión de este marco y no me desagrada en absoluto. Le aporta personalidad y un diseño más innovador. En este aspecto, el terminal de Samsung es bastante más conservador, apostando también por la reducción de marcos pero sin arriesgar. El diseño del Note 8 me parece precioso, sobre todo por la parte de atrás. Me da una sensación muy profesional y formal.

Sin embargo, el toque distintivo del iPhone y sus dimensiones me hacen decantarme por este, ya que a la mano es mucho más práctico al tratarse de un móvil mucho más compacto. También está más aprovechado, los dos extremos superiores de la pantalla están diseñados para albergar la información referente a la conexión WiFi, a la de datos y a la batería. El Note 8, según qué situaciones, se puede hacer excesivamente grande. De todas formas, la utilidad del tamaño de cada terminal también puede depender del uso y de las necesidades de cada usuario. En mi caso, y pienso que en el de la mayoría de personas, el iPhone X resulta más cómodo y práctico.

Desbloqueo y seguridad

Este es uno de los apartados en que más varían los dispositivos iPhone X y Note 8. El Face ID es el punto diferenciador en el terminal de los de Cupertino, aportando una nueva forma (y única, ya que han eliminado el Touch ID en este modelo) de desbloquear un iPhone. Funciona genial, con gran rapidez y fiabilidad, y falla en muy pocas ocasiones, haciendo que no echemos de menos el sensor de huellas. En cambio, el móvil coreano ofrece en un principio una experiencia más completa, con sensor de huellas, de iris e identificación facial. En la práctica, nos damos cuenta de que ninguno de los tres llega a funcionar excesivamente bien. El lector de huellas está colocado en una posición difícilmente accesible, y los otras dos formas de identificación no van bien la mayoría de veces. A la hora de usar el reconocimiento facial, por ejemplo, no se sabe si no es capaz de reconocernos o es que estamos en una mala posición, se echa en falta algo de feedback visual en el terminal coreano. Además, en entornos oscuros no consigue desbloquear.

En cuanto a la seguridad, iPhone X y Note 8 también tienen diferencias. El primero, al ser de Apple, cuida mucho este aspecto, con precauciones sólidas y actualizaciones constantes, como veremos en el apartado del software. No es el caso del Note 8, que es pobre en cuanto a la seguridad en las notificaciones en comparación con su competidor, y que rara vez se actualiza.

Mencionando las notificaciones, en el iPhone X no se puede ver sus contenidos hasta haber puesto la cara, consiguiendo ver la información de estas sin tener que acceder al móvil. En cambio, en el Note 8 solo podemos elegir teniendo el dispositivo bloqueado que las notificaciones muestren o no su contenido, sin haber un paso intermedio. Además, han sido muchas las veces en que he querido ver rápidamente una notificación y se me ha desbloqueado completamente el teléfono perdiendo la información de esta, teniendo que acceder desde el inicio hasta el panel de notificaciones. Esto es un hecho bastante incómodo debido a la frecuencia del mismo.

S Pen y Animojis

El iPhone X y Note 8 muestran cada uno ciertas características propias. El terminal californiano este año enseña los Animojis, emoticonos animados con nuestra expresión facial. Distan de ser algo que usemos todos los días ya que, si bien al principio sí se utilizan más, al paso del tiempo nos vamos olvidando de ellos y pocas veces los volvemos usar.

En cambio, el Note 8 sí que ofrece una propuesta más atractiva, el S Pen. Quizá es uno de los motivos de compra de este terminal, ya que es uno de los pocos dispositivos en tener un lápiz. Depende mucho del uso que le dé cada usuario, pero sin duda tiene mucha utilidad para todos ellos. Tomar notas será mucho más fácil con el S Pen, tanto que se pueden realizar incluso con el móvil bloqueado. A nivel de software está bien implementado. Sin duda, uno de los puntos diferenciadores del Note 8.

Software, la lucha de iOS y Android

Aunque este sea un apartado personal, sí que encuentro necesario comentar varios aspectos de los dos sistemas operativos ya que, al fin y al cabo, es la herramienta más importante que nos permitirá usar los dos terminales.

Llevo años usando Android y, tras pasarme a iOS, he de decir que este último es notablemente mejor. La propuesta de Google tiene serios problemas. El primero de ellos son las actualizaciones. Me enfada muchísimo la falta de ellas en dispositivos de la gama más alta, como son el Samsung Note 8 y mi anterior S7 Edge. En ninguno de ellos me ha llegado todavía Android 8 y, a este paso, creo que no lo voy a recibir. ¿Un móvil de más de mil euros con una versión de más de un año de antigüedad? Impensable. Personalmente, no vuelvo a pasar por esa situación.

Por el otro lado, iOS me ofrece actualizaciones instantáneas, en las que accedo a los últimos parches de seguridad diariamente y disfruto de las últimas opciones del sistema operativo. Recalco lo de disfrutar. Me encanta visitar los medios de comunicación buscando las últimas novedades, actualizar el iPhone X y probarlas. En Android ni me molesto por ello, sé que no me van a llegar.

Además, iOS es un sistema operativo con innumerables opciones, todas ellas cuidadas al detalle. Los widgets y el panel de control son una muestra de ello. En Android todo esto me da la sensación de estar poco cuidado, sí, Google ofrece más libertad al usuario, pero la experiencia final es mucho menos estética y práctica. No necesito hacer todo a mi manera si sé que Apple lo va a hacer mucho mejor que yo. Por último, tengo que destacar el ecosistema que te ofrece iOS, ya que si uno es poseedor de otros productos de la firma de Cupertino, el uso combinado de todos ellos es asombroso y realmente práctico. Eso sí, esto supone un gran desembolso de dinero, pero quien esté dispuesto a ello lo agradecerá notablemente.

Los gestos son otro reclamo para hacer uso de iOS y del iPhone X, ya que aportan una experiencia fresca, productiva y novedosa. Son muy intuitivos, y acostumbrarse a ellos es una tarea fácil.

En cuanto a los asistentes de voz, Siri es una herramienta útil y completa, aunque todavía tiene que mejorar. Bixby, sin embargo, es inexistente a día de hoy en español, y cuenta con un botón físico en el lateral izquierdo para hacer uso de él. Han sido muchas las veces que he presionado este botón por error al querer bajar el volumen, algo que me ha molestado, sobre todo teniendo en cuenta la inutilidad de la opción de Bixby.

Pantalla y batería del iPhone X y Note 8

Estamos ante dos terminales con dos fantásticos paneles con tecnología OLED. El del Note 8 presume de la curva, mientras que el del iPhone X cuenta con un espacio adicional, con una excelente supresión de los marcos y con 3D Touch, una herramienta sorprendente y productiva. Son dos propuestas de diseño diferentes. También son dos propuestas diferentes en cuanto a la calibración de color. El terminal coreano apuesta por una muestra de colores más agresiva, excesivamente saturada y a la vez más llamativa, como nos tiene acostumbrados. Por otra parte, el dispositivo estadounidense conserva una gama de colores más natural y fiel a la realidad. Ya es cuestión de gustos elegir un panel u otro, porque lo que sí sé seguro es que son las dos mejores pantallas de 2017.

En el aspecto de la batería, los dos móviles cumplen bastante bien, es muy complicado no llegar al final del día en ambos casos. Usando la cámara, jugando y viendo contenido multimedia a diario han aguantado los dos terminales, y en ocasiones una misma carga me ha durado más de día y medio. Eso sí, la batería del Note 8 es ligeramente superior en cuanto a duración. Además, la carga rápida de este último es excelente, mientras que con el iPhone X necesitamos adquirir otro cargador para disfrutar de ella, siendo la carga normal bastante lenta.

Por la parte del sonido, me he encontrado más cómodo con el iPhone X. El doble altavoz tiene muy buen rendimiento, y se agradece a la hora de consumir contenido multimedia. Se echa en falta el puerto jack, que sí está presente en el Samsung Note 8.

Pequeños detalles del iPhone X y Note 8

En este apartado voy a mencionar varias apreciaciones de los dos terminales. Parece que el Samsung Note 8 está más dirigido para empresas, ya que cuenta con accesorios como Samsung DeX, un dispositivo que permite conectar el terminal a un teclado y a una pantalla. También ofrece la posibilidad de incluir una segunda tarjeta SIM en el modelo específico para ello.

En cuanto al almacenamiento, el iPhone X y Note 8 tienen propuestas diferentes. El primero está disponible en dos versiones, 64 y 256 GB sin opción de tarjeta SD, y el segundo solo cuenta con 64 GB internos pero con la posibilidad de expandir ese espacio con tarjetas SD de hasta 256 GB de memoria.

Hay que destacar que ambos terminales son muy frágiles, y se recomienda encarecidamente usar una funda y protector en los dos casos. Por otra parte, el iPhone X tiene un botón de silencio, extremadamente útil en muchas ocasiones, y el Note 8 dispone de un LED de notificaciones, que permite no tener que encender la pantalla para ver el último mensaje recibido.

Por último, destacar que, en cuanto a rendimiento, la experiencia con el iPhone X ha sido más fluida.

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Apasionado del mundo de la música y del de la tecnología. No necesariamente por ese orden.